Huelga deciros que yo os quiero más
en la profunda pulpa de antesueño,
cuando el glaciar se reconvierte en sol
y se nos va la esperma en el empeño,
y se nos cuaja el ceño de cenizas
ávidas de hendir el cavilar de leño.
Huelga deciros, libertad os una,
que os sueño arando en hierro y sabio azote,
volviendo a errar y a errar sin miramientos
sobre un caballo y sobre un brioso brote,
que es una forma de entender amar
y otra jornada que vencéis al trote
con ansia de echar
la tierra a mugir
la luz a rodar.
Huelga dudar que libertad amando
me vuelva a herir
la gana regresando.
Qué hambre tener qué libertad os una
os una en la memoria del ultraje,
os rememore y os despierte al vuelo,
os calce el corazón con los corajes,
os arremeta, sin parar, la estancia
oscura en que bebéis
la injuria y su brebaje.
¿Qué Hombre volver para que os una libre?
libre su nombre y su veloz corpiño,
su vientre cuarzo y su agonía historia,
y sus cadenas, su reloj, su niño.
Y os avecine, os una, y os ausculte
con sus dos manos y sus tres cariños,
y su refulgir
su oficio de herir
la luz por venir.
Si nos va a arder la gana en toda luna
y hemos de andarla juntos
tierra a tierra
que en las raíces
libertad nos una.
Patricio Manns
Soy vecino de este mundo por un rato, y hoy coincide que también tú estás aquí, coincidencias tan extrañas de la vida; tantos siglos, tantos mundos, tanto espacio...y coincidir. (Alberto Escobar)
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11 julio 2005
01 agosto 2004
Hombre fumando
Iba pasando frente a La Bombonera
camino a la Plaza de Armas
contento y feliz a ver una película
cubana, al aire libre, con los panas
y las chicas sanjuaneras de aquí pá ya
cuando vi un hombre desnudo
fumándose un cigarrillo
frente al lugar favorito
de tomarse un café,
una mallorca con mantequilla
pues este señor no era la única persona
que se fumaba un cigarrillo
frente a La Bombonera
la gente pasaba y entraba y salía
muchos con su cigarrillo al bembe
pero éste
era el único fumador desnudo
era como ver un caballo
sentado frente a un televisor
yo tenía prisa de llegar a la plaza
pero estaba tan atónito,
indignado y en shock, que di la vuelta,
crucé la calle
y me dirigí directamente a él
le manifesté mi indignación
y mi posición ideológica
le dije que veía la desnudez
del cuerpo humano como algo sagrado
le dije: si quieres profanar el
cuerpo fumándote un cigarrillo
ten la decencia de fumar vestido
que para eso es la ropa, para disimular
le dije: fuma como todo el mundo
con pudor y discreción,
en mahones, o ponte un poncho
el hombre se quedó pensando un rato
se quitó el cigarrillo de la boca
y lo tiró a la calle, y así no más,
una metamorfosis
parecía otro y comenzó a temblar
a reírse, chillando como un potro salvaje,
corriendo por la calle San Francisco
todo cuello y rodillas
sus genitales como campanas
proclamando el principio del tiempo
y mientras pasaba y cruzaba
y recruzaba la calle
las mujeres fumadoras,
de dos en dos, de tres en tres
empezaron a echar sus cigarrillos a la calle
y mientras lo hacían sus ropas
se les fueron desprendiendo del cuerpo
todas como saliendo para entrar en si mismas,
como recién nacidas,
orgullosas y atractivas
al final sólo quedaron los hombres
como extraterrestres
fuma que te fuma
mirando imberbes y envidiosos
al hombre desnudo y sin cigarrillo
rodeado de sus nuevas admiradoras
que lo abanicaban con sus cuerpos
yeguas fuertes y huesudas
sin importarles ya las apariencias
o lo que puedan o no puedan tener
puesto o impuesto.
Paul Durcan
Musicalizado por Roy Brown
camino a la Plaza de Armas
contento y feliz a ver una película
cubana, al aire libre, con los panas
y las chicas sanjuaneras de aquí pá ya
cuando vi un hombre desnudo
fumándose un cigarrillo
frente al lugar favorito
de tomarse un café,
una mallorca con mantequilla
pues este señor no era la única persona
que se fumaba un cigarrillo
frente a La Bombonera
la gente pasaba y entraba y salía
muchos con su cigarrillo al bembe
pero éste
era el único fumador desnudo
era como ver un caballo
sentado frente a un televisor
yo tenía prisa de llegar a la plaza
pero estaba tan atónito,
indignado y en shock, que di la vuelta,
crucé la calle
y me dirigí directamente a él
le manifesté mi indignación
y mi posición ideológica
le dije que veía la desnudez
del cuerpo humano como algo sagrado
le dije: si quieres profanar el
cuerpo fumándote un cigarrillo
ten la decencia de fumar vestido
que para eso es la ropa, para disimular
le dije: fuma como todo el mundo
con pudor y discreción,
en mahones, o ponte un poncho
el hombre se quedó pensando un rato
se quitó el cigarrillo de la boca
y lo tiró a la calle, y así no más,
una metamorfosis
parecía otro y comenzó a temblar
a reírse, chillando como un potro salvaje,
corriendo por la calle San Francisco
todo cuello y rodillas
sus genitales como campanas
proclamando el principio del tiempo
y mientras pasaba y cruzaba
y recruzaba la calle
las mujeres fumadoras,
de dos en dos, de tres en tres
empezaron a echar sus cigarrillos a la calle
y mientras lo hacían sus ropas
se les fueron desprendiendo del cuerpo
todas como saliendo para entrar en si mismas,
como recién nacidas,
orgullosas y atractivas
al final sólo quedaron los hombres
como extraterrestres
fuma que te fuma
mirando imberbes y envidiosos
al hombre desnudo y sin cigarrillo
rodeado de sus nuevas admiradoras
que lo abanicaban con sus cuerpos
yeguas fuertes y huesudas
sin importarles ya las apariencias
o lo que puedan o no puedan tener
puesto o impuesto.
Paul Durcan
Musicalizado por Roy Brown
30 julio 2004
Ser y estar
Oh marine
oh boy
una de tus dificultades consiste en que no sabes
distinguir el ser del estar
para ti todo es to be
así que podemos aclarar las cosas
por ejemplo
una mujer es buena
cuando entona desafinadamente los salmos
y cada dos años cambia el refrigerador
y envía mensualmente su perro al analista
y sólo enfrenta el sexo los sábados de noche
en cambio una mujer está buena
cuando la miras y pones los perplejos ojos en blanco
y la imaginas y la imaginas y la imaginas
y hasta crees que tomando un martini te vendrá coraje
pero ni así
por ejemplo un hombre es listo
cuando obtiene millones por teléfono
y evade la conciencia y los impuestos
y abre una buena póliza de seguros
a cobrar cuando llegue a sus setenta
y sea el momento de viajar en excursión a capri y a parís
y consiga violar a la gioconda en pleno louvre
con la vertiginosa polaroid
en cambio
un hombre está listo cuando ustedes
oh marine
oh boy
aparecen en el horizonte
para inyectarle democracia.
Mario Benedetti (1970)
oh boy
una de tus dificultades consiste en que no sabes
distinguir el ser del estar
para ti todo es to be
así que podemos aclarar las cosas
por ejemplo
una mujer es buena
cuando entona desafinadamente los salmos
y cada dos años cambia el refrigerador
y envía mensualmente su perro al analista
y sólo enfrenta el sexo los sábados de noche
en cambio una mujer está buena
cuando la miras y pones los perplejos ojos en blanco
y la imaginas y la imaginas y la imaginas
y hasta crees que tomando un martini te vendrá coraje
pero ni así
por ejemplo un hombre es listo
cuando obtiene millones por teléfono
y evade la conciencia y los impuestos
y abre una buena póliza de seguros
a cobrar cuando llegue a sus setenta
y sea el momento de viajar en excursión a capri y a parís
y consiga violar a la gioconda en pleno louvre
con la vertiginosa polaroid
en cambio
un hombre está listo cuando ustedes
oh marine
oh boy
aparecen en el horizonte
para inyectarle democracia.
Mario Benedetti (1970)
27 julio 2004
Puedes juntar las manos
La gente dice:
Polvo,
Sideral,
Funerario,
y se queda tranquila,
contenta,
satisfecha.
Pero escucha ese grillo,
esa brizna de noche,
de vida enloquecida.
Ahora es cuando canta
Ahora y no mañana
Precisamente ahora.
Aquí.
A nuestro lado...
como si no pudiera cantar en otra parte.
¿Comprendes?
Yo tampoco.
Yo no comprendo nada.
No tan sólo tus manos son un puro milagro.
Un traspiés,
un olvido,
y acaso fueras mosca,
lechuga,
cocodrilo.
Y después...
esa estrella.
No preguntes.
¡Misterio!
El silencio.
Tu pelo.
Y el fervor,
la aquiescencia
del universo entero,
para lograr tus poros,
esa ortiga,
esa piedra.
Puedes juntar las manos.
Amputarte las trenzas.
Yo daré mientras tanto tres vueltas de carnero.
Oliverio Girondo
Polvo,
Sideral,
Funerario,
y se queda tranquila,
contenta,
satisfecha.
Pero escucha ese grillo,
esa brizna de noche,
de vida enloquecida.
Ahora es cuando canta
Ahora y no mañana
Precisamente ahora.
Aquí.
A nuestro lado...
como si no pudiera cantar en otra parte.
¿Comprendes?
Yo tampoco.
Yo no comprendo nada.
No tan sólo tus manos son un puro milagro.
Un traspiés,
un olvido,
y acaso fueras mosca,
lechuga,
cocodrilo.
Y después...
esa estrella.
No preguntes.
¡Misterio!
El silencio.
Tu pelo.
Y el fervor,
la aquiescencia
del universo entero,
para lograr tus poros,
esa ortiga,
esa piedra.
Puedes juntar las manos.
Amputarte las trenzas.
Yo daré mientras tanto tres vueltas de carnero.
Oliverio Girondo
25 julio 2004
a Carlos Cortés
Mi amigo dice que ya que no escribirá poemas
que ya lo dijo todo como poeta
que de ahora en adelante solo novelas
como si la Poesía fuese un país
del que se pudiera exiliar
como si la democracia de la Poesía
tolerara disidentes
como si fuese nacionalidad
que se pudiese renunciar
renuncia uno a las bendiciones
no a las maldiciones
como si pudiera escapar de la locura
como si quisera apagar la última candela
encendida de universo
como si las novelas fueran lo mismo
como si una novela te pudiera matar de un tiro
o salvar del frío
como si no fuera pecado dejar de escribir poemas
como si el diablo te permitiera incumplir
el pactoy te devolviera el alma
como si existiera antídoto
a ver si a la mitad de la botella dice
"voy a escribir una novela"
a ver si se lo permiten los vampiros
mi amigo vino a entregar el carné
la contraseña y el uniforme
vino a pedir devolución de los cuotas
de la asociación
vino a devolver las medallas
por buen comportamiento
a aclarar las notas por mala conducta
en la escuela
como si se pudiera renunciar al espejo
a la furia
al abismo
al fuego
al miedo
al aceite
"La Asamblea tiene el agrado de comunicarle
estimado poeta
que se le rechaza la renuncia
por prematura
y por no cumplir usted
el requisito básico
de morirse primero"
Jose María Zonta - "Ladrones"
que ya lo dijo todo como poeta
que de ahora en adelante solo novelas
como si la Poesía fuese un país
del que se pudiera exiliar
como si la democracia de la Poesía
tolerara disidentes
como si fuese nacionalidad
que se pudiese renunciar
renuncia uno a las bendiciones
no a las maldiciones
como si pudiera escapar de la locura
como si quisera apagar la última candela
encendida de universo
como si las novelas fueran lo mismo
como si una novela te pudiera matar de un tiro
o salvar del frío
como si no fuera pecado dejar de escribir poemas
como si el diablo te permitiera incumplir
el pactoy te devolviera el alma
como si existiera antídoto
a ver si a la mitad de la botella dice
"voy a escribir una novela"
a ver si se lo permiten los vampiros
mi amigo vino a entregar el carné
la contraseña y el uniforme
vino a pedir devolución de los cuotas
de la asociación
vino a devolver las medallas
por buen comportamiento
a aclarar las notas por mala conducta
en la escuela
como si se pudiera renunciar al espejo
a la furia
al abismo
al fuego
al miedo
al aceite
"La Asamblea tiene el agrado de comunicarle
estimado poeta
que se le rechaza la renuncia
por prematura
y por no cumplir usted
el requisito básico
de morirse primero"
Jose María Zonta - "Ladrones"
17 julio 2004
No hay olvido
Si me preguntáis en dónde he estado
debo decir "Sucede".
Debo de hablar del suelo que oscurecen las piedras,
del río que durando se destruye:
no sé sino las cosas que los pájaros pierden,
el mar dejado atrás, o mi hermana llorando.
Por qué tantas regiones, por qué un día se junta con un día?
Por qué una negra noche se acumula en la boca? Por qué muertos?
Si me preguntáis de dónde vengo,
tengo que conversar con
cosas rotas, con utensilios demasiado amargos,
con grandes bestias a menudo podridas
y con mi acongojado corazón.
No son recuerdos los que se han cruzado
ni es la paloma amarillenta que duerme en el olvido,
sino caras con lágrimas, dedos en la garganta,
y lo que se desploma de las hojas:
la oscuridad de un día transcurrido,
de un día alimentado con nuestra triste sangre.
He aquí violetas, golondrinas,
todo cuanto nos gusta y aparece
en las dulces tarjetas de larga cola
por donde se pasean el tiempo y la dulzura.
Pero no penetremos más allá de esos dientes,
no mordamos las cáscaras que el silencio acumula,
porque no sé qué contestar:
hay tantos muertos,
y tantos malecones
que el sol rojo partía,
y tantas cabezas que golpean los buques,
y tantas manos que han encerrado besos,
y tantas cosas que quiero olvidar.
Pablo Neruda
debo decir "Sucede".
Debo de hablar del suelo que oscurecen las piedras,
del río que durando se destruye:
no sé sino las cosas que los pájaros pierden,
el mar dejado atrás, o mi hermana llorando.
Por qué tantas regiones, por qué un día se junta con un día?
Por qué una negra noche se acumula en la boca? Por qué muertos?
Si me preguntáis de dónde vengo,
tengo que conversar con
cosas rotas, con utensilios demasiado amargos,
con grandes bestias a menudo podridas
y con mi acongojado corazón.
No son recuerdos los que se han cruzado
ni es la paloma amarillenta que duerme en el olvido,
sino caras con lágrimas, dedos en la garganta,
y lo que se desploma de las hojas:
la oscuridad de un día transcurrido,
de un día alimentado con nuestra triste sangre.
He aquí violetas, golondrinas,
todo cuanto nos gusta y aparece
en las dulces tarjetas de larga cola
por donde se pasean el tiempo y la dulzura.
Pero no penetremos más allá de esos dientes,
no mordamos las cáscaras que el silencio acumula,
porque no sé qué contestar:
hay tantos muertos,
y tantos malecones
que el sol rojo partía,
y tantas cabezas que golpean los buques,
y tantas manos que han encerrado besos,
y tantas cosas que quiero olvidar.
Pablo Neruda
15 julio 2004
O todos o ninguno
Esclavo, ¿quién te liberará?
Los que están en la cima más honda
Te verán, compañero, tus gritos oirán.
Los esclavos te liberarán.
O todos o ninguno.
O todo o nada.
Uno solo no puede salvarse.
O los fusiles o las cadenas.
O todos o ninguno.
O todos o nada.
Hambriento, ¿quién te alimentará?
Si tú quieres pan, ven con nosotros,
Los que no lo tenemos.
Déjanos enseñarte el camino.
Los hambrientos te alimentarán.
O todos o ninguno.
O todos o nada.
Uno solo no puede salvarse.
O los fusiles o las cadenas.
O todos o ninguno.
O todos o nada.
Hombre perdido, ¿quién se arriesgará?
Aquél que ya no puede soportar
su miseria , que se unen a los que luchan
porque su día sea el de hoy
y no algún día que ha de llegar.
O todos o ninguno.
O todos o nada.
Uno solo no puede salvarse.
O los fusiles o las cadenas.
O todos o ninguno.
O todos o nada.
Bertold Bretch
Los que están en la cima más honda
Te verán, compañero, tus gritos oirán.
Los esclavos te liberarán.
O todos o ninguno.
O todo o nada.
Uno solo no puede salvarse.
O los fusiles o las cadenas.
O todos o ninguno.
O todos o nada.
Hambriento, ¿quién te alimentará?
Si tú quieres pan, ven con nosotros,
Los que no lo tenemos.
Déjanos enseñarte el camino.
Los hambrientos te alimentarán.
O todos o ninguno.
O todos o nada.
Uno solo no puede salvarse.
O los fusiles o las cadenas.
O todos o ninguno.
O todos o nada.
Hombre perdido, ¿quién se arriesgará?
Aquél que ya no puede soportar
su miseria , que se unen a los que luchan
porque su día sea el de hoy
y no algún día que ha de llegar.
O todos o ninguno.
O todos o nada.
Uno solo no puede salvarse.
O los fusiles o las cadenas.
O todos o ninguno.
O todos o nada.
Bertold Bretch
28 junio 2004
¿Qué palabras nos faltaron?
Qué palabras nos faltaron?
¿Cuál hechizo disolvió
el silencio en esquirla
y el viento en humareda?
¿Qué palabras quisimos decir
para nombrarte Humano,
y nos salió Muerte?
¿Será qué aún escribimos
Hombre con fe corta..
con la mas desconfiada ortografía?
¿Dónde estarán escondidas las
escrituras de nuestra humanidad?
Aquellas que por temor juramos no nombrar
y que galopan en anhelos de nube,
en las risas de elegías,
que agazapadas esperan
el momento en que hombre y vida
crucen su significado.
Romuald Q. Serefez
¿Cuál hechizo disolvió
el silencio en esquirla
y el viento en humareda?
¿Qué palabras quisimos decir
para nombrarte Humano,
y nos salió Muerte?
¿Será qué aún escribimos
Hombre con fe corta..
con la mas desconfiada ortografía?
¿Dónde estarán escondidas las
escrituras de nuestra humanidad?
Aquellas que por temor juramos no nombrar
y que galopan en anhelos de nube,
en las risas de elegías,
que agazapadas esperan
el momento en que hombre y vida
crucen su significado.
Romuald Q. Serefez
25 junio 2004
Mucho mas grave
Todas las parcelas de mi vida tienen algo tuyo
y eso en verdad no es nada extraordinario
vos lo sabés tan objetivamente como yo
sin embargo hay algo que quisiera aclararte
cuando digo todas las parcelas
no me refiero sólo a esto de ahora
a esto de esperarte y aleluya encontrarte
y al carajo perderte
y volverte a encontrar
y ojalá nada más
no me refiero sólo a que de pronto digas
voy a llorar
y yo con un discreto nudo en la garganta
bueno llorá
y que un lindo aguacero invicible nos ampare
y quizá por eso salga enseguida el sol
ni me refiero sólo a que día tras día
aumente el stock de nuestras pequeñas
y decisivas complicidades
o que yo pueda, o creerme que puedo
convertir mis reveces en victorias
o me hagas el tierno regalo
de tu más reciente desesperación
no,la cosa es muchísimo más grave
cuando digo todas las parcelas
quiero decir que además de este dulce cataclismo
también estás reescribiendo mi infancia
esa edad en que uno dice cosas adultas y solemnes
y los solemnes adultos las celebran
y vos en cambio sabés que eso no sirve
quiero decir que estas rearmando mi adolescencia
ese tiempo en que fuí un viejo cargado de recelos
y vos sabés en cambio extraer ese páramo
mi germen de alegría, y regarlo mirándolo
quiero decir que est´s sacudiendo mi juventud
ese cántaro que nadie tomó nunca en sus manos
esa sombra que nadie arrimó a su sombra
y vos en cambio sabés estremecerla
hasta que empiecen a caer las hojas secas
y quede la armazón de mi verdad sin proezas
quiero decir que estás abrazando mi madurez
esta mezcla de estupor y experiencia
este extraño confín de angustia y nieve
esta bujía que ilumina la muerte
este precipicio de la pobre vida
como ves es más grave
muchísimo más grave
porque con éstas y con otras palabras
quiero decir que no sos, tan sólo
la querida muchacha que sos
sino también las espléndidas
o cautelosas mujeres
que quise o quiero
porque gracias a vos he descubierto
(dirás que ya era hora, y con razón)
que el amor es una bahía linda y generosa
que se ilumina y se oscurece
según venga la vida
una bahía donde los barcos
llegan y se van
llegan con pájaros y augurios
y se van con sirenas y nubarrones
una bahía linda y generosa
donde los barcos llegan
y se van
pero vos
por favor
no te vayas.
Mario Benedetti
y eso en verdad no es nada extraordinario
vos lo sabés tan objetivamente como yo
sin embargo hay algo que quisiera aclararte
cuando digo todas las parcelas
no me refiero sólo a esto de ahora
a esto de esperarte y aleluya encontrarte
y al carajo perderte
y volverte a encontrar
y ojalá nada más
no me refiero sólo a que de pronto digas
voy a llorar
y yo con un discreto nudo en la garganta
bueno llorá
y que un lindo aguacero invicible nos ampare
y quizá por eso salga enseguida el sol
ni me refiero sólo a que día tras día
aumente el stock de nuestras pequeñas
y decisivas complicidades
o que yo pueda, o creerme que puedo
convertir mis reveces en victorias
o me hagas el tierno regalo
de tu más reciente desesperación
no,la cosa es muchísimo más grave
cuando digo todas las parcelas
quiero decir que además de este dulce cataclismo
también estás reescribiendo mi infancia
esa edad en que uno dice cosas adultas y solemnes
y los solemnes adultos las celebran
y vos en cambio sabés que eso no sirve
quiero decir que estas rearmando mi adolescencia
ese tiempo en que fuí un viejo cargado de recelos
y vos sabés en cambio extraer ese páramo
mi germen de alegría, y regarlo mirándolo
quiero decir que est´s sacudiendo mi juventud
ese cántaro que nadie tomó nunca en sus manos
esa sombra que nadie arrimó a su sombra
y vos en cambio sabés estremecerla
hasta que empiecen a caer las hojas secas
y quede la armazón de mi verdad sin proezas
quiero decir que estás abrazando mi madurez
esta mezcla de estupor y experiencia
este extraño confín de angustia y nieve
esta bujía que ilumina la muerte
este precipicio de la pobre vida
como ves es más grave
muchísimo más grave
porque con éstas y con otras palabras
quiero decir que no sos, tan sólo
la querida muchacha que sos
sino también las espléndidas
o cautelosas mujeres
que quise o quiero
porque gracias a vos he descubierto
(dirás que ya era hora, y con razón)
que el amor es una bahía linda y generosa
que se ilumina y se oscurece
según venga la vida
una bahía donde los barcos
llegan y se van
llegan con pájaros y augurios
y se van con sirenas y nubarrones
una bahía linda y generosa
donde los barcos llegan
y se van
pero vos
por favor
no te vayas.
Mario Benedetti
22 junio 2004
Carta al comisario del cielo
Lo decidí antenoche mientras iba
caminando sin rumbo y sin apuro
bajo la lluvia lenta mansa justa
no voy a ir así que no me espere
usted dirá qué tipo quién lo entiende
con un cielo sin fin tan confortable
empedrado sin malas intenciones
un sueño tan formal y tan a gusto
ah me consta que el cielo ha mejorado
sus condiciones habitacionales
con un confort solemne y cibernético
con nuevos eugenistas y mitólogos
con reinas de belleza y vendimia
y un escuadrón de arcángeles acróbatas
custodios de oraciones voladoras
con bromas sobre Dios y sobre el diablo
con leyes contra el diablo únicamente
y una gendarmería insuperable
(todos los comisarios van al cielo)
y una censura seca y puritana
(ya sé que a los censores corresponde
la provincia celeste de los cuáqueros)
me consta que allí están los delatores
si delataron por la buena causa
y los torturadores si invocaron
a Dios la democracia y la familia
me consta que allí están los impotentes
insospechables de concupiscencia
y los estafadores si estafaron
antes e darse a la filantropía
me costa todo eso y sin embargo
usted dirá qué tipo quién lo entiende
yo me conozco y sé que extrañaría
ha de ser deprimente no ver rostros
prolíficamente subversivos
ni suicidas colgados de ideales
ni la nostalgia de la carne alegre
ni el peligroso honor de la blasfemia
ni víctimas de un asco melancólico
o de un calambre de desobediencia
Mario Benedetti (Próximo Prójimo)
caminando sin rumbo y sin apuro
bajo la lluvia lenta mansa justa
no voy a ir así que no me espere
usted dirá qué tipo quién lo entiende
con un cielo sin fin tan confortable
empedrado sin malas intenciones
un sueño tan formal y tan a gusto
ah me consta que el cielo ha mejorado
sus condiciones habitacionales
con un confort solemne y cibernético
con nuevos eugenistas y mitólogos
con reinas de belleza y vendimia
y un escuadrón de arcángeles acróbatas
custodios de oraciones voladoras
con bromas sobre Dios y sobre el diablo
con leyes contra el diablo únicamente
y una gendarmería insuperable
(todos los comisarios van al cielo)
y una censura seca y puritana
(ya sé que a los censores corresponde
la provincia celeste de los cuáqueros)
me consta que allí están los delatores
si delataron por la buena causa
y los torturadores si invocaron
a Dios la democracia y la familia
me consta que allí están los impotentes
insospechables de concupiscencia
y los estafadores si estafaron
antes e darse a la filantropía
me costa todo eso y sin embargo
usted dirá qué tipo quién lo entiende
yo me conozco y sé que extrañaría
ha de ser deprimente no ver rostros
prolíficamente subversivos
ni suicidas colgados de ideales
ni la nostalgia de la carne alegre
ni el peligroso honor de la blasfemia
ni víctimas de un asco melancólico
o de un calambre de desobediencia
Mario Benedetti (Próximo Prójimo)
11 junio 2004
Serigráfica
va..
en flecha apalabrada
instantánea, heráldica,
melodía que pide certeza
de ojos exploradores
en arresto de letra modelada
con urgente alevosía,
en labios texturados
para no aprender de heridas,
timoneando el camino,
declarando toda su sinuosidad
y goteando en el aire
olor de huertos y de cortázares
va..
con sus palabras llameantes
que fugan con mis deseos
sobre sus hombros.
Romuald Q. Serefez
en flecha apalabrada
instantánea, heráldica,
melodía que pide certeza
de ojos exploradores
en arresto de letra modelada
con urgente alevosía,
en labios texturados
para no aprender de heridas,
timoneando el camino,
declarando toda su sinuosidad
y goteando en el aire
olor de huertos y de cortázares
va..
con sus palabras llameantes
que fugan con mis deseos
sobre sus hombros.
Romuald Q. Serefez
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